Pedir dinero, sentir vergüenza, perder la fe para empezar un proyecto

Puede que un para qué lo sea todo. Suficiente para dar un paso más.

Los por que´s sólo traen miedo y ansiedad. ¿Por qué enfrascarse en un proyecto empresarial nuevo e incierto? Por necesidad, por capricho, por oportunidad, por naturaleza… Ninguno me parece buen motivo.

Emprender por necesidad y sin dinero cuando tu situación personal no presenta una bonita imagen ante tus potenciales fuentes de financiación no es un panorama alentador. No olvidemos que el dinero es el oxígeno de una empresa, algo sin lo que no se puede ni empezar.

¿Quiénes son ellos? Bancos, amigos, familiares, socios, programas institucionales de apoyo… Puede que la situación financiera de quien emprende por necesidad no sea boyante, su pasado económico no sea lustroso, y su futuro desde un punto de vista del riesgo nada halagüeño. No tienes un cobre, ni quién te lo preste. Y sin embargo es lo único que tienes junto a un puñado de sueños.

Pueda que hayas tardado años en llegar aquí, y que teniendo a la vista la constitución de tu empresa y la viabilidad de tu proyecto todas las puertas y personas que te pueden prestar dinero se te cierran ante tus propias narices, y pedir favores se convierta en la primera de las gestiones que hayas de hacer por tu empresa. ¿Por qué? te preguntas. Nadie te garantiza que consigas ni para la capitalización de la empresa: ni padres, ni amigos, ni socios, ni entidades financieras, ni programas de ayuda, unos y otros te niegan el dinero que necesitas ¿con qué cara te quedas? ¿por qué? continúas preguntándote mientras tu cara refleja la ansiedad, la vergüenza, la frustración que te corroe… pero mucho peor, la pérdida de una fe en tí mismo y la pérdida de confianza en los que quisiste creer.

Acojona, entristece, la soledad de un emprendedor no duele porque está sólo, daña porque el camino está labrado por decisiones tomadas a solas, y agrios momentos como el de pedir dinero que se convierten en un tormento. Pedir dinero prestado es una mala experiencia por la que se ha de pasar cuando no se anda bien de dinero, el peaje que hay que pagar por no poder pagar tu parte cuando se hacen las cuentas.

Este es el día a día de algunos, tal vez de muchos, pero basta una sola de las miradas para darte cuenta de que la vida puede ser un calvario cuando pedir (y que te sea negado) sea lo primero a lo que un emprendedor deba enfrentarse cuando ni siquiera ha comenzado el camino.

Por todos ellos, por todos nosotros, para que seamos capaces de cambiar los por qué´s en para qué´s y sean estos suficiente excusa para embarcarnos en semejante aventura y no perder la sonrisa por el camino.

A mis valientes,

a mis héroes:

Carbino: primer mes de vida (Grupo Urbegi)

Enkarterri Bultzatzen 2015 - 2016

DHiru en la inauguración de Carbino | Enkarterri Bultzatzen 2015 - 2016

Enkarterri Bultzatzen

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